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martes, 28 de diciembre de 2010

Medios: 10 predicciones para el 2011

Andrés Azócar
Periodista y director Escuela de Periodismo de la UDP
http://hijodelmedio.blogspot.com
1.- CHV por el primer lugar
Los últimos dos meses del 2010 CHV consolidó su muy buen año y empató a TVN en el rating promedio, poniendo en riesgo el liderazgo de la cadena estatal. En 2011 esta competencia se agudizará y la atención estará más en esta disputa que en el posible despegue de Canal 13, quien tendrá que esperar para entrar pelear el segundo lugar. Tomando en cuenta que CHV tiene los derechos del Festival de Viña a su favor, las apuestas estarán realmente en la capacidad de TVN para no perder el liderazgo que ha tenido hace una década.

2.- El Mercurio sufre con su paywall
Tres son los pilares del muro de pago del El Mercurio que comienza en enero: dejar a Emol como la plataforma gratuita y el breaking news, generar recursos desde un sitio que hasta hoy no produce dividendos y potenciar (probar) tres columnas vertebrales que serán el señuelo para los suscriptores: Finanzas, legales y campo. Sin embargo, y a pesar de lo poco que arriesga el diario, el proyecto chocará (¿estrellará?) con la realidad. Tal como dicen sus estudios internos, los suscriptores no están dispuestos a pagar por el sitio y el menú que quieren potenciar, es posible encontrarlo en forma gratuita en otros sitios. Hasta ahora los muros de pagos en el mundo –salvo un par de excepciones- no han mostrado ser una herramienta efectiva. The Times perdió el 90% de sus visitantes y aún es imposible cuantificar si el modelo resiste con ese 10% que quiere pagar. Pero los medios buscan reforzar sus modelos cobrando por contenido. La palabra “paywall” no desparecerá, pero el modelo de El Mercurio probablemente no prospere.

3.- Los gratuitos no paran
Desde hace 7 años que los gratuitos están creciendo. En medio de la crisis –y a pesar de que en Europa se cerraban por semana durante el 2009- sus ventas en Chile subieron en promedio 25% y este año, a pesar de que las cifras son más moderadas, siguen luciendo números robustos. La competencia entre y la Hora sigue siendo dura, con algo de ventaja para el primero. La gran duda es la apuesta online. Mientras Publimetro se acerca a la web con más fuerza, La Hora privilegia el papel. En 2011 veremos quién tomó la mejor decisión.

4.- La publicidad online es a que todos quieren
Este año la publicidad online creció cerca de un 48%. Aunque la cifra suena muy atractiva, aún equivale al 3% del total de la torta, es decir cerca de US$30 millones. Nada si comparamos con países como EE.UU. en donde internet ya supera a la suma total de los diarios (online y web). En 2011 veremos crecimientos similares y, por supuesto, los primeros pasos en la maduración de las estrategias digitales de las empresas, hasta ahora en manos (muchas de ellas) de improvisados expertos y empresas más escenográficas que reales.

5.- Internet desplazará a los diarios, como fuente de información, para las elecciones municipales.
En la última elección presidencial, Internet ocupó el 4to lugar como fuente de información, después de la TV, la radio y los diarios. Sin embargo, es posible pensar que el aumento de la penetración de los Smartphones, las redes sociales y el uso que los medios le están dando a esta herramienta, generará el primer cambio a favor de internet. En EE.UU. fue la segunda fuente de información para la elección de Obama, pero en Chile el proceso será más lento. Vale recordar que hay cerca de un 40% de chilenos que nunca ha entrado..

6.- Proyectos nuevos buscarán consolidarse
La apuesta por lo digital también está conquistado a los sitios de información. Proyectos como El Dínamo y El Post deberán fortalecerse y madurar. La Nación.cl con un equipo numeroso de periodistas (en relación a su competencia) tiene que demostrar que en la web tiene más que mostrar que en papel. Pronto The Clinic estrenará su nuevo look con una apuesta más arriesgada, algo parecido hará El Mercurio, pero en sus diario regionales capitaneados por Guillermo Culell. Lo más probable que muchos otros proyectos se estén incubando incentivados por la mayor publicidad en la web.

7. Twitter llega al 1.000.000
Según Comscore los usuarios de Twitter en Chile son más de 600 mil. Si se considera que a nivel internacional un 44% del total de registros en la red social se generó en la primera mitad del 2010 es posible adivinar que en Chile la cifra seguirá creciendo y alcanzará el millón de cuentas el próximo año. Esto no quiere decir que Twitter será más plural durante el próximo año. Seguramente seguirá concentrado en los 30 años y en sectores ABC1 y C2 y algo de C3. No hay que olvidar que de ese millón sólo un 10% será activo, es decir quienes twitean a diario. Pero esto es suficiente para que los medios tradicionales enfoquen aún más sus estrategias en esta red social. La tarea será cómo mejorar las coberturas en tiempo real.

8.- Mirando a los móviles
Los medios nacionales comenzarán a probar suerte con mejores y más intencionadas aplicaciones. Tanto para IOS como para Android. Se calcula que en 2011 se venderá 500 millones de smartphones en el mundo. Y, por supuesto, será el año de la primera gran ofensiva sobre las plataformas móviles con el fin de testear a lectores y comenzar a ampliar el modelo de negocios tradicional. Aún con más dudas que certezas. No hay que olvidar que dos aplicaciones exitosas como la de The Guardian y The Independent apenas suman US$300 mil anuales (cada una) a las arcas del grupo editorial, pero las apuestas son a la maduración del modelo. En 2011 la penetración de smartphones en Chile llegará al 18%, lo que hace inevitable que los medios apunten sus tiros a esas plataformas, aunque aún sean más costos que utilidades. Los tablets, en algunos casos, permiten mejores rendimientos que los sitios de noticias. Incluso con cifras que podrían llegar a los US$70 anuales por usuario de cada aplicación. Esto, comparado por los entre US$1 y US$10 que renta cada usuario en la web, ya es una buena señal.

9.- El repliegue de la opinología
Estos últimos dos años, la explosión de columnistas ha ido de la mano con la apertura de espacios que antes estuvieron amurallados y muy bien protegidos. La explosión, por supuesto, levantó decenas de exponentes y hoy la mayor parte de los sitios cuenta con una tropa de blogueros contundente. Claro, muchos de ellos probablemente imperceptibles a la métrica y la opinión pública. Lo lógico, es que durante el 2011 este escenario de profesionalice más y se prefiera más calidad que cantidad. Pocos buenos, mejor que muchos malos debiera ser el camino de la maduración para algunos sitios. Por supuesto, eso debiera decidirlo la audiencia y nos los “piropos” en Twitter.

10.- Videos digitales deberán esperar
A pesar de que este año se subieron 13 millones de horas a Youtube,  se vieron 700 mil millones de videos y que un 55% de los internautas (en EE.UU.) no tienen problemas de ver publicidad en esta plataforma, en Chile no veremos un cambio significativo en comparación con 2009. Hay más interesados en potenciar futuras señales para entrar a la TV digital que jugadores dispuestos a apostar por los videos digitales. Esto sin duda está relacionado con la poca importancia que le dan las agencias de publicidad (aún), a pesar que todos los estudios muestran que los videos son parte importante del menú de las audiencias de los sitios de noticias.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Un hombre inteligente hablando de mujeres

Luis Fernando Veríssimo

El irrespeto por la naturaleza ha afectado la supervivencia de varios seres, y entre los más amenazados está la hembra de la especie humana.

Tengo apenas un ejemplar en casa, que mantengo con mucho celo y dedicación, pero en verdad creo que es ella la que me mantiene. Por lo tanto, por una cuestión de auto-supervivencia, lanzo la campaña "Salvemos a las mujeres".

Tomen de acá mis pocos conocimientos sobre la fisiología de la feminidad, con el fin de que preservemos los raros y preciosos ejemplares que todavía quedan:

1. Hábitat:
La mujer no puede vivir en cautiverio. Si está enjaulada, huirá o morirá por dentro. No hay cadenas que las ate y las que se someten a la jaula pierden su DNA. Usted jamás tendrá la posesión sobre una mujer; lo que la va a atar a usted es una línea frágil que necesita ser reforzada diariamente.

2. Alimentación correcta:
Nadie vive de la brisa. La Mujer vive de cariño. Déle en abundancia. Es cosa de hombres, y si ella no lo recibe de usted, lo buscará en otro. Besos matinales y un "yo te amo" al desayuno las mantienen bellas y perfumadas durante todo el día. Un abrazo diario es como el agua para los helechos. No la deje deshidratarse. Por lo menos una vez al mes es necesario, si no obligatorio, servirle un plato especial.

3. F l o r e s:
También hacen parte del menú. Mujer que no recibe flores se marchita rápidamente y adquiere rasgos masculinos como la brusquedad y el trato áspero.

4. Respete la naturaleza:
¿No soporta la TPM (tensión pre-menstrual) ? Case-se con un hombre. Las mujeres menstrúan, lloran por cualquier cosa, les gusta hablar de cómo les fue en el día, de discutir sobre la relación. Si quiere vivir con una mujer, prepárese para eso.

5. No restrinja su vanidad:
Es propio de la mujer hidratar las mechas, pintarse las uñas, echarse labial, estar todo un día en el salón de belleza, coleccionar aretes, comprarse muchos zapatos, pasar horas escogiendo ropas en un centro comercial. Comprenda todo esto y apóyela.

6. El cerebro femenino no es un mito
Por inseguridad, la mayoría de los hombres prefiere no creer en la existencia del cerebro femenino. Por ello, buscan aquellas que fingen no tenerlo (y algunas realmente lo jubilaron). Entonces, aguante: mujer sin cerebro no es mujer, sino un simple objeto decorativo. Si usted está cansado de coleccionar estatuillas, intente relacionarse con una mujer.

Algunas le mostrarán que tienen más materia gris que usted. No les huya, aprenda con ellas y crezca. Y no se preocupe; al contrario de lo que ocurre con los hombres, la inteligencia no funciona como repelente para las mujeres.

7. No haga sombra sobre ella...
Si usted quiere ser un gran hombre tenga una mujer a su lado, nunca atrás. De esa forma, cuando ella brille, usted se bronceará. Sin embargo, si ella está atrás, usted llevará una patada en el trasero.

8. Acepte:
Las Mujeres también tienen luz propia y no dependen de nosotros para brillar. El hombre sabio alimenta los potenciales de su compañera y los utiliza para motivar los propios. Él sabe que, preservando y cultivando a la mujer, él estará salvándose a sí mismo.

Mi amigo, si usted piensa que la mujer es demasiado costosa, vuélvase GAY.  ¡Sólo tiene mujer quien puede!

viernes, 17 de diciembre de 2010

La crisis de la crítica

La crisis de la crítica
Artículo Revista CAPITAL correspondiente al numero 291 (17 al 29 de diciembre de 2010)


Sin grandes figuras como Alone o Ignacio Valente, el comentario reflexivo ha ido perdiendo espacio e influencia. Se ha producido una farandulización de la reseña, ya sea literaria, de cine u otros ámbitos, reduciendo su campo de acción y relevancia. ¿Cuán grave es el declive del género? Cuatro voces destacadas entregan distintas miradas al problema. Por Marcelo Soto

La crítica ha muerto, ¿viva la crítica? La frase que abre esta nota puede parecer exagerada, pero sin duda es sintomática de unos tiempos en que la fi gura del crítico respetado e infl uyente, capaz de moldear el gusto de su época, ha ido desapareciendo hasta casi extinguirse. Ya no hay grandes refl exiones en los medios, sino reseñas cada vez más pequeñas, cada vez más frívolas y superfi ciales.

Guillermo Zapata, crítico y guionista español, advirtió hace un tiempo: “la generalización del acceso a la información, pero especialmente la posibilidad generalizada de producir información pone en crisis la concepción clásica sobre el conocimiento, sobre su producción y distribución. Esto afecta lógicamente a la fi gura del crítico, al igual pone en cuestión todas las demás fi guras académicas. La crisis de la crítica en términos comunicativos es la crisis de la hegemonía de producción cultural entendida en términos de súper-estructura”.

En un mundo en que todos pueden ser críticos, la crítica pierde valor. Y junto a esto, se ha producido una especie de vulgarización del ofi cio, que se ha visto contagiado por algunos de los modos del periodismo de farándula. Así, la crítica, mientras más despiadada sea, mayor audiencia obtiene. Si el crítico demuele una obra y de paso ironiza sobre aspectos personales del autor, logrará impacto. No hace falta decir que uno de los mayores triunfos del crítico es dejar manifi esta la ignorancia del autor que comenta.

Volvamos a Zapata: “hasta hace unos años, la importancia de la crítica venía determinada por su capacidad de intervención en el imaginario colectivo, de determinar (en cierta medida) las pautas generales de la producción cultural, o al menos del consumo. Lamentablemente, mucha de la crítica seria pasó de ser una herramienta para abrir la cultura (a la gente) a una herramienta para distinguir la cultura (la buena de la mala, la interesante de la no interesante, etc.) Este poder relativo, como decíamos, está en crisis. Hoy en día, cualquiera puede ser a la vez creador, espectador y crítico”.

Un caso revelador fue la salida de Ignacio Echevarría –para muchos, uno de los mejores críticos de España– de El País hace algunos años, a causa de una reseña negativa que escribió de un libro publicado por Alfaguara, editorial que pertenece al Grupo Prisa, también propietaria del medio hispano.

Echevarría vino a Chile hace un tiempo y realizó un mini taller en el que explicó que lo que hay ahora no son críticos, sino reseñadores: la crítica se ha refugiado en la academia, perdiendo ese contacto vital con los lectores. En una entrevista reciente comentó: “el reseñismo literario en los diarios es un residuo. De hecho, lo es también el concepto mismo de suplemento cultural. Cumple una función de escaparate y de prestigio que cada vez más es absorbida por el punto de vista ornamental... Tal y como yo lo he pretendido hacer, creo que ya no puedo ejercer el tipo de reseñismo que me gusta hacer en ningún periódico español”.

En Chile, el panorama es particularmente preocupante. No hay grandes nombres, el nivel de la prosa ha decaído y las críticas no influyen en los lectores. Lo más grave es que se ha perdido el espacio para un diálogo. Si antes uno podía ver una película o leer una novela y luego de eso leer la crítica de alguien respetable, se producía una especie de conversación. Hoy la crítica apenas sobrevive en la pretensión de señalar lo que vale o no la pena. Y de esa forma reduce su papel al de un simple barómetro.


Matías Rivas
Director de Ediciones Universidad Diego Portales, columnista.
-Sin nombres como Alone o Valente, ¿cuál es el momento de la crítica?


-Pienso que la crítica no está pasando por ninguna crisis. Sí han cambiado las escenas. Antes había menos crítica y más lectores, por eso sonaba más el nombre del crítico. Pero si de verdad fueran tan importantes esas figuras de la crítica pasada, como Valente, entonces tendrían un lugar de honor en el mundo del ensayo, pero en esa esfera no existen ni él ni varios otros. Alone me parece admirable, pero no más. La crítica -no hay que olvidarlo- es un género literario; por lo tanto, debe ser observada contemplando esa variable más que su eventual infl uencia en el mercado. Eso del crítico único y poderoso es un mito de la dictadura. Por lo demás, en esa época, las mejores reseñas las hizo Enrique Lihn en medios marginales. El descubrió a muchos poetas que Valente luego vino a ponderar. Incluso la crítica de hoy está tan saludable que poco tiempo atrás vivió una prueba de fuego en la que se vio la lucidez de varios, entre los que menciono a Zambra y a Bisama, que apostaron por Bolaño antes que los escritores nacionales y los editores que lo pelaban. Hoy sigo y me interesa el trabajo de Pedro Gandolfo, Tal Pinto, Patricia Espinosa y Juan Manuel Vial, que sostienen con tesón la difícil tarea de leer y escribir sobre libros semana a semana.

-¿Por qué la crítica ha perdido espacio?



-Hay poco espacio en los medios para la refl exión, lo cual no es un problema de la crítica, sino de la concepción de los medios por parte de quienes los dirigen. Ellos parecen ser los que no están interesados en las voces críticas que no aplauden la moda ni son manipulables. Cada vez los espacios culturales son más reducidos, lo que va produciendo que algunos críticos salgan del ruedo cansados. Otros se hastían del bajo nivel de lo que les toca evaluar. Pero por cada crítico que se va hay una fi la de aspirantes, que mientras tanto escriben en blogs o en revistas on line. Por supuesto que lamento que haya dejado de escribir crítica Héctor Soto, pero quizás vuelva. Nunca se sabe. Eso espero. Me gustaba la crítica de cine de Fuguet también, y tal vez se anime de nuevo; y leo las de Ascanio Cavallo y las de Antonio Martínez. No veo vacíos. Tampoco veo que estemos como sociedad dispuestos a escuchar voces de mando que nos guíen como antes. Sí veo que hay una multiplicación de las perspectivas, nuevas voces críticas quizás aún inexpertas, pero eso no es malo, sino que es un fenómeno que está en pleno desarrollo.


Héctor Soto
Crítico de cine, autor de Una vida crítica
-¿Vive la crítica una fase terminal?


-No creo -o no quiero creer- que la crítica esté en una fase terminal. Pero no tengo la menor duda respecto a que cambió el entorno, cambiaron los soportes y cambiaron sus potestades.


Me explico. Algo parece haberse roto desde el momento en que la crítica dejó de ser una instancia orientadora a partir de las complicidades, afinidades y rechazos que generaba. Hoy la oferta es tan abierta que todo vale. Y porque todo vale, nada vale. Si antes un crítico era capaz de salvar una película, ponerle la pista difícil a un libro o sacar del anonimato una obra, eso ya pasó. Hoy día resulta poco menos que impensable. Pero sí se podría lograr (me han dicho) a través de las llamadas redes sociales. No lo descarto.


La crítica existe en la medida en que haya un pacto de confi anza (aunque también puede ser de oposición) entre alguien que escribe (o, más en general, que analiza y enjuicia) y un público receptivo a esos análisis. Si ese pacto no existe, sea porque el crítico no se la cree, sea porque dejó de ser un referente para su audiencia, alguien va a quedar pedaleando en banda y me temo que en la actualidad hay demasiados críticos pedaleando en banda.


Los cambios han sido dramáticos. No todo es culpa del entorno a lo mejor. Quizas la propia crítica no supo adaptarse a las nuevas circunstancias. Se aisló, se quedó pegada, no se retroalimentó. Puede ser. Lo cierto es que hoy la crítica pareciera en gran parte confi scada por la opinología en el caso de internet, por la superfi cialidad en los medios escritos y por el temor a jerarquizar en funcion de un canon. Por eso es que al final todo vale. Lo cual remite al peor de todos los escenarios de la crítica.


Para qué negarlo: Andamos todos muy confundidos. El éxito en muchos casos ha pasado a ser juicio de valor. La linea entre la crítica y la publicidad no siempre está clara. Argumentos tipo “a mí me gustó, lo pasé bien” ya no se escuchan sólo en la micro, lo cual está muy bien, sino que tambien se leen en el diario, lo cual está muy mal.. Y estamos más doblegados que nunca a las ondas, a las modas, a los circuitos de la movida.


La crítica, si quiere salvarse, va a tener que volver a las catacumbas del texto largo, del texto inteligible, del texto analítico de las estructuras de relato. Si insiste en seguir apegándose a la moral twitter, que es a donde está avanzando, irá directo al naufragio.

-¿Por qué abandonaste la crítica constante, sistemática?



-Yo dejé de hacer crítica porque arriba del 80% de los títulos que llegan a la cartelera me importa un rábano. Y yo siempre entendí la crítica desde la republica del entusiasmo. Para mi esa es la labor de un crítico: Instar a otros a descubrir la riqueza y las verdades que encierran las buenas películas.


Hoy es muy difícil que una buena película entre a la conversación de la tribu. Son muy pocas. Lo normal ahora es que las buenas películas circulen informalmente en DVD piratas o estén disponibles en Internet. Pero eso impide que puedan ser socializadas. Ya no vemos todos lo mismo. Y hace tiempo que la conversación, por decirlo así, dejó de ser general y parte de lo que tenemos en comunidad.
Rafael Gumucio
Escritor, autor de La deuda
-¿Crees que la figura del gran crítico ha desaparecido en Chile?


-Esto de la nostalgia por Alone y Valente lo vengo escuchando desde niño. Creo que Alejandro Zambra, cuando ejercia la crítica, lo hacía mucho mejor que Valente. Creo que Bisama es mejor y Tal Pinto está empezando a mostrar las garras. Juan Manuel Vial también tiene lo suyo aunque su prosa es deficiente y es a veces un poco gratuito. Valente era un buen critico de poesia y de ensayo pero no muy bueno en narrativa (todo eso que le dio con Tolkien era abobinable). En cuanto a Alone fue un crítico fuera de serie dentro de un contexto critico también extraño en la historia literaria del país (pienso en Loyola, DeLuigi, Espinoza y tantos otros críticos del periodo). Cuando la literatura discutía sobre el orden del mundo había críticos para discutir esa discusión. Cuando la literatura es un asunto de posicionamiento y mercado lo que hay es posicionadores y reponedores de supermercado.


- Hay una disociación entre los lectores y los críticos. Pueden hacer pedazos un libro y de todos modos se empina en las encuestas.


-Eso siempre ha sido así y no tiene nada de malo o raro que así sea. El crítico está justamente llamado a comprender qué dicen o qué no dicen los libros, cómo esto se relaciona con su época, cómo eso se entronca o no con una tradicción. No está para educar al pueblo, ni el pueblo está para educar al crítico, sino para destacar lo que no esta a la vista en una obra y denunciar los fraudes demasiado evidentes.

-Por último, ¿notas que entre los críticos ya no hay grandes prosistas?



-Hay de todo. Algunos críticos escriben de manera correcta y no dicen nada, otros tienen cosas que decir pero se enredan. Alone no es un buen ejemplo, porque pertenece a un mundo letrado en que en general se escribía mejor de lo que se escribe hoy. El nivel de diario, o la revista, en que estos críticos ejercen es el que ha bajado sensiblemente. No pocas veces los editores son los que, con desmedido afán, intentan rebajar el nivel de la prosa de sus críticos para que la gente los entienda.

Ernesto Ayala
Crítico de cine, escritor
-Ya no hay críticos que influyan. Lo que hay es una sobredosis de información, de opiniones, en blogs, internet, etc. ¿La crítica vive una crisis profunda?

-Creo que la crítica vive una crisis, no sé si profunda o no, pero real. Y el problema no está en los blogs y opiniones superficiales, que siempre han existido, sino en el abismo que se ha abierto entre medios y academia. Los medios hoy publican comentarios cada vez más breves y poco analíticos, ya que consideran que la gente no está dispuesta a leer textos analiticos, sino que sólo quiere informarse respecto a si la novela o pelicula es “buena o mala”. El mismo Artes y Letras, hace 20 años, podía publicar un comentario de una pelicula que tuviera dos páginas enteras del El Mercurio antiguo, que tenía paginas más grandes que las actuales. Hoy publica criticas de media página, o menos. El análisis se movió a la academia, con nefastas consecuencias: textos farragosos, escritos para satisfacer a la propia academia, donde las referencias teóricas son mas importantes que la obra analizada, donde consideraciones de orden básico, de orden tradicional en la crítica –personajes, trama, lecturas políticas o sociales–, son menores y despreciadas frente a los “hechos de lenguaje”. En otra palabras, esa crítica, la académica, es una lata que sólo le interesa a los propias personas que la escriben. Entre ambos puntos, academia y medios, se abrió un abismo y esa es la crisis de la crítica hoy.

-¿Es significativo que gente como Ignacio Valente en literatura o Hector Soto en cine hayan abandonado la critica regular, sistemática? ¿Hay un vacío de reflexión en los medios?

-Distingamos. Que Valente no publique no es nada de grave. Nunca fue más que un crítico autoritario, pedagógico, bastante pedestre en su lenguaje y en su mirada. Lo de Soto sí es una pérdida mayúscula, pero también es cierto que escribe cuando cree que una película merece la pena. Sería bueno verlo de manera regular también, que es la manera en que los críticos muestran su templanza y sus matices. Creo que lo que hace Gandolfo en libros es interesante, aunque uno desearía un poco más pasión en su análisis. Pero sus comentarios son ponderados y reflexivos. También Juan Manuel Vial, con sus prejuicios y arbitrariedades, le pone color al panorama. Y Cavallo persiste en el análisis, y a veces brilla con lujos. Yo creo que pueden aparecer críticos canónicos a medida que los medios les den espacio y afirmación, a medida que los medios dejen de tratar a su público como si no tuviera tiempo. La gente en Chile pasa un promedio de tres horas al día viendo televisión. Pensar que no tiene tiempo para leer un análisis bien escrito, divertido, analítico, sobre lo que está pasando a su alrededor es tratar a su gente como a niños. Yo tengo fe en que la moral de las cápsulas, del comentario rápido y superficial, va terminar por caer o por ceder espacios.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Reencuentro

Después de pasar  el último tren por la Estación 54, Alba tomó su cartera, secó sus lágrimas y traspaso la valla que se encontraba al límite de la vía. Comenzó a caminar por la oscura noche acompañada tan solo de lo poco que llevaba entre sus manos.

Alba corre en dirección a la estación de trenes en Newcastle. Alba cree escuchar  “esa mujer esta huyendo”, “huye de un amor”. Hace solo un par de horas, acababa de ver a Carla en la fila del cine. Alba iba con la intención de ver la película que le había recomendado el periódico esa mañana, pero esta había comenzado hace más de 25 minutos cuando llego frente a la taquilla. Decide no entrar, ya que deseaba verla completa. Mientras buscaba una alternativa en la cartelera, fue que  vio la espalda de Carla. Lo supo al instante. A su lado reconoció a Carlos, aunque solo había visto fotos de él, supo de inmediato quien era. Lo había imaginado 1000 veces, un poco más bajo eso sí. Pero sobre todo lo había imaginado de la mano con la Carla, besándose con la Carla, cogiéndose a la Carla.

Un par de niños pasa corriendo a su lado, se dirigen al tren que ya estaba llegando al andén. El hombre que corta los boletos invita a que aborden el tren desde Newcastle, anunciando sus próximas paradas, Leeds, Manchester, Liverpool, Birmingham, Oxford, Londres. Carla mira su ticket y ve el número de su asiento y su puerta de entrada. Había comprado de primera clase, a pesar de sus apuros económicos. Deseaba pensar, estar en paz consigo misma y su conciencia; eso no podría lograrlo allá adelante y todo el bullicio de niños y hombres que hablan de hazañas imposibles. Una atenta mujer le pide ver su ticket y le indica su lugar en el vagón.

Alba ingresa en un restaurante. Ve como una mesera del lugar discute con un hombre que al parecer ha llevado sus manos más allá de lo permitido. Alba admira a esa mujer que es capaz de defender su integridad. La mesera logra sacar al manoseador del lugar, un par de clientes aplauden la acción y luego continúan devorando sus desayunos. La mesera se arregla sus vestimentas y ordena su pelo con la ayuda del gran vidrio que da a la calle. Alba ve como la mesera se acerca a ella con una cara renovada. – Hola buenos días, mi nombre es Carla y te voy a atender en esta hermosa mañana-. Alba asiente y realiza una pequeña mueca a modo de saludo y dirige su mirada al hombre que Carla acaba de sacar del lugar. Carla nota la preocupación de Alba. – No te preocupes, contigo no seré tan dura. El rostro de Alba se enciende como un el más rojo de los tomates.

Alba queda admirada del parecido de esta mujer con Carla. Se convence así misma que jamás va a volver a ver su cara, su bella cara sonreír, no va a volver a admirar ese pequeño espacio que tenía entre sus dientes frontales y jugar con la situación. Alba se sienta y mira el techo del vagón y comienza a inspeccionar el lugar. Nota el cabello rizado de una mujer unos asientos delante de ella, la mujer da vuelta y grande es el espanto de Alba, era Carla, la mujer a la que había amado, a la primera, a la única. Alba se consume en su asiento, intenta esconderse donde es imposible lograrlo. Mira sus manos, estas no dejan de temblar, nota una mancha roja en su anillo, lo saca rápidamente de su mano, lo guarda en el bolsillo de su chaqueta.

Alba luego de ver a Carla y Carlos, emprende camino a la salida, ni siquiera quiere pensar en la posibilidad de que Carla le vea la cara. Sale rauda del lugar, los últimos rayos de sol le pegan en la cara, esta desorientada no sabe dónde ir, al fin elige ingresar en la galería comercial de la acera de enfrente.

Alba se arma de valor y se pone de pie, está decidida a desmentir a su cerebro, de asegurarse sin lugar a dudas de que aquella mujer de adelante no es Carla. Se acerca se pone al lado de la mujer, esta busca algo en su cartera. Alba da un respiro –Disculpa- la mujer voltea la cara y por fin le ve el rostro en plenitud, no lo puede creer, es Carla, ya no tiene duda es ella.

Alba camina apresuradamente por la galería, no se detiene a mirar las vitrinas a su alrededor. Siente que la siguen, mas no mira quien viene detrás, espera lo peor, espera que sea Carla, que la voltee, que la mire y la bese apasionadamente, así como había sido hace tan poco tiempo atrás. –por favor detente, necesito hablar contigo-. Alba sabe que es Carla, no le queda otra más que voltear y mirarle, pero su mirada se dirige automáticamente al suelo.

Alba ha comenzado a temblar, Carla se pone de pie y se le acerca, Alba le rehúye y estalla en llanto. Carla la abraza y le habla al oído –no te preocupes, aquí estoy para ti-
Alba y Carla caminan por la arboleda. Suben unas grandes escaleras e ingresan en el departamento de Alba. Lo que ocurre aquí es desconocido para este observador, solo puedo decir que Alba sale del lugar con lágrimas en sus ojos, sangre en sus manos y una cartera al hombro, Carla jamás salió con vida del lugar.
Alba responde al abrazo de Carla y la aprieta con fuerzas. Le mira la cara y le da un beso en la mejilla. Se sientan juntas para acompañarse en el camino. Alba no podía estar más feliz, conversa con Carla por horas, hace meses que no se sentía así.

Alba tambalea, camina erráticamente de un lugar a otro, con una mano en su estómago, a lo lejos se ve las luces de la Estación 54. Alba mira el cielo, contempla por última vez las estrellas del cielo y cae, para no volver a levantarse jamás.

PÉRDIDA

El recuerdo de aquel año no podía volver a Beatriz, su mente estuvo dormida desde que encontró a su padre con la pistola en su mano y el rostro destrozado.
  Para Beatriz saber de ese año lo era todo, pero por más que intentaba recordarlo su tiempo actual se secaba. Buscó cada instancia, aún las más dolorosas para lograr recordar, pero sin resultado alguno.
Al pasar el tiempo comprendió que su vida no podía girar en torno a la muerte de su padre; sin embargo, un inusual suceso le hizo recordar dos días previos a ese trágico momento de su vida. Confundida decidió ir a caminar por el parque y encontró el árbol de la esperanza que su padre le había mostrado alguna vez de pequeña. Una vez arriba un extracto de su vida pasó frente a su sombra.
Las personas que transitaban por el parque miraban con extrañeza a Beatriz, lo cual perturbó sus pensamientos, haciendo que cayera en el pasto. Una vez en el fondo del recuerdo una extraña sensación de poder la hizo levantarse. Se dirigió a su antiguo hogar, donde alguna vez dejó un trébol de cuatro hojas que había encontrado en las cercanías del árbol de la esperanza. Ella lo buscó en el altillo, bajo una madera que estaba suelta dentro de una caja que contenía sus grandes secretos de pequeña. Abrió la caja y tomo el trébol, lo acercó para leer una inscripción que ella hizo cuando chica con una lupa. Esta inscripción indicaba un árbol en particular del jardín. Se dirigió hacia aquel lugar y encontró unas letras y unas escaleras talladas en los pies del árbol. Luego de anotar las letras corrió a la escalera de la casa y dentro del fierro del pasamanos había un papel  escrito por su madre que decía: querida hija mi partida es lo mejor para ti y tu padre, pues yo sólo soy una molestia para él y un mal ejemplo para ti, espero lo entiendas.
Tras los llantos de haber perdido a su madre se va a otra habitación.  Las letras encontradas eran la clave de una caja de seguridad de su mamá. Se dirigió a abrirla y ahí encontró unas fotos en que aparecía Eugenia, su madre, golpeada, sangrando y unos escritos donde maldecía a su agresor, su mismísimo padre. Aterrada corrió donde él y en un pestañeó lo encuentra  con la pistola en su mano y el rostro destrozado. Vuelve a olvidar todo con aquella imagen y cae al suelo. Al despertar se encuentra amarrada en una habitación de un manicomio.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La niña vagabunda

Sentía todo demasiado real. Hace muchos días, más bien diría, unas tres semanas, he estado con esta misma sensación, con un vacío en mi vida y en mi corazón. Esto me tiene incómoda.
Hace dos semanas vino una niña a pedirme ayuda.
Era pequeña, morena y estaba sucia. Se veía muy frágil y descuidada, así como si nadie la quisiera, casi como un perro tirado en la calle.
Me dijo que se llamaba Carla, le pregunté de donde venía y me decía que no podía decirme, que me quedara tranquila sólo con su presencia pero que necesitaba comida.
Fui a la cocina y le hice algo para que se alimentara. La niña comía como si nunca en su corta vida hubiese comido algo, me impresioné bastante y me dolió, tanto como si yo lo estuviera viviendo.
Luego de comer la niña dice que se tiene que ir, pero que me agradece con toda su alma el haber podido ayudarla, que nunca se olvidará de mí. Lo más importante es que me dijo que nunca me pusiera triste por cosas tan básicas, que la vida es para disfrutarla no para estar mal y revolviéndose la cabeza con cosas que no valen la pena. Que una niña tan pequeña y casi vagabunda me dijera aquella cosa, marcó mi corazón.
Ayer, después de haber vivido esto tan extraño. Me senté afuera de la casa a mirar a la gente que pasaba. En un momento empiezo a mirar mis zapatos, alzo la vista y ahí estaba, Carla, la niña pequeña, morena, sucia y frágil. Era una persona que en mi vida jamás la había visto, y claramente sentía que jamás la iba a volver a ver.
Pasó todo lo que tenía que pasar. Paso por paso, momento por momento, palabra por palabra.
Cuando la pequeña Carla se despidió de mí, empieza a caminar tranquilamente, llega a la esquina, solo mira hacia su lado izquierdo y no se percata de su lado derecho. Claro… Y así fue, jamás en mi vida la iba a volver a ver, ahora con justo motivo. Carla se fue.

Loreto López Mayne